El sábado se inaugura la primera plaza de bolsillo fuera de Santiago Centro

Los expertos consideran que estas infraestructuras son un aporte para combatir la falta de espacios públicos, polos de servicios y comercio en la ciudad. Además, permiten avanzar hacia un modelo urbano más seguro.

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Este sábado se inaugura en Lo Prado la primera plaza de bolsillo fuera de Santiago Centro. Su ubicación estratégica permitirá a los vecinos de la zona cercana a la estación San Pablo de la Línea 1 del Metro, acceder a mobiliario urbano y servicios. Iniciativa que tuvo una inversión de unos $15 millones.

El lugar contará con 20 juegos de terraza; 8 quitasoles de 4 metros de diámetro; 16 m2 de piso deck de plástico 100% reciclado; 50 jardineras de hormigón; 2 bicicleteros; 12 bancas urbanas de madera y metal; 2 escaños de hormigón y 4 contenedores para reciclaje, entre otros.

El diseño de esta infraestructura urbana fue realizado por los arquitectos de la SECPLA de la Municipalidad de Lo Prado, quienes contaron con la asesoría del equipo coordinador del proyecto.

En tanto, también se consideró la instalación de tres food trucks de la Cooperativa Gastronómica Móvil (CGM), organización creada este año en el marco del proyecto plazas de bolsillo, para fortalecer este tipo de polos comerciales.

La iniciativa también contó con la participación de la ciudadanía, quienes tras una votación organizada por Metro de Santiago que congregó a 3.200 personas, eligieron el mosaico "Mi barrio tierra de artistas", de Lorena Benavides, como el nuevo rostro para el lugar.

"Estamos muy contentos de esta acupuntura urbana que estamos haciendo, cambiando a Santiago barrio por barrio, rincón por rincón, y de esa manera ir modificando la cara a nuestra región. Yo creo que la gente desea querer a su ciudad, pero a veces nos faltan buenas razones para ello y las plazas de bolsillo son una buena razón para querer a Santiago y hacerla cada día, una ciudad más humana", explicó el Intendente de Santiago, Claudio Orrego.

Aporte urbano

Con un promedio de 4,5 m2 por habitante, Santiago es una ciudad con un déficit estructural de espacios públicos, según un estudio realizado por la Universidad Adolfo Ibáñez. Además, existen más de 2.000 hectáreas (has) de sitios eriazos en la ciudad, de las cuales 400 has son públicas.

Esto es lo que motivó a la Intendencia de la Región Metropolitana a desarrollar el programa que impulsa la creación de las plazas de bolsillo, de manera de aprovechar un espacio que se encuentra abandonado para su puesta en valor.

De esta forma, se creó la primera de las plazas de bolsillo en Santiago, la cual se instaló en la calle Morandé 83, entre la Intendencia de Santiago y el Ministerio de Obras Públicas. Esta requirió de una inversión de $20 millones. Hoy existen 7 terminadas, cinco de las cuales son públicas.

"La actividad peatonal que se desarrolla entorno a las plazas de bolsillo confiere una dimensión social y una local, que es bien importante. Es decir, que recupera espacios para el uso de las personas que se mueven a velocidades bajas y que integran esos espacios", dice Óscar Figueroa, miembro del Instituto de Estudios Urbanos de la UC.

Así, los expertos consideran que estas infraestructuras son un aporte para combatir la falta de espacios públicos, polos de servicios y comercio en la ciudad. Además, permiten avanzar hacia un modelo urbano más seguro.

"Son lugares donde se generan encuentros y se ocupan sitios que estaban abandonados, entregando ojos a la calle. Además, se incentiva la creación de espacios de comercio y oportunidades para emprendedores jóvenes", señala Margarita Greene, investigadora principal del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS).

 

Fuente: Pulso

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